Pilea Peperomioides: cuidados y propagación (planta china del dinero)
Por el equipo de La Plantisserie · Taller de plantas en Barcelona · Actualizado: septiembre de 2026
Pocas plantas se ganan tan rápido a la gente como la Pilea Peperomioides. La conocerás por sus nombres —planta china del dinero, planta de las monedas o planta de la amistad— y por esas hojas redondas como monedas sobre peciolos finos. Es fácil, es pet friendly y tiene un superpoder: no para de sacar hijitos que puedes separar y regalar. Te contamos cómo cuidarla y, sobre todo, cómo propagarla paso a paso, que es lo más divertido de tenerla.
Planta china del dinero, de las monedas, de la amistad
Luz
Brillante indirecta
Riego
Cada 7-10 días; dejar secar la capa superior
Dificultad
Muy fácil, apta para principiantes
Propagación
Facilísima, por hijos
Toxicidad
No tóxica · pet friendly
Qué es la Pilea Peperomioides
Es una planta de hojas redondas, carnosas y brillantes, cada una colgada de un peciolo largo que se une justo en el centro de la hoja (los botánicos lo llaman hoja peltada). Ese aire entre moneda y platillo volante le ha valido un montón de motes cariñosos: planta china del dinero, planta de las monedas, planta del misionero y hasta planta OVNI. Va formando una copita sobre un tallo central que, con los años, se convierte en un simpático tronquito.
Una historia bonita (y el porqué de "la amistad")
La Pilea viene de las montañas de Yunnan, al sur de China. Durante décadas casi no se conocía en Occidente, hasta que un misionero noruego la llevó a Escandinavia a mediados del siglo XX. Y a partir de ahí se extendió de una forma preciosa: no comprándola en tiendas, sino regalando los hijitos que cada planta iba sacando, de casa en casa. Por eso se la llama planta de la amistad. Cuando propagues la tuya y se la regales a alguien, estarás siguiendo esa misma cadena.
Luz
Quiere luz brillante indirecta: cerca de una ventana con buena luz, pero sin sol directo fuerte, que le quema y le decolora las hojas. Si la ves creciendo lenta, estirada y con hojas más pequeñas y separadas, es que le falta luz. Y un gesto que marca la diferencia: gírala un poco cada semana. Ahora verás por qué es tan importante.
Riego
Es fácil y, además, muy habladora. Riégala cada 7-10 días, cuando los 2-3 cm de arriba de la tierra estén secos. La propia planta te avisa: si ves las hojas caídas y blandas, tiene sed (y se recupera en unas horas tras regar); si amarillean, casi siempre es que te estás pasando con el agua. Deja escurrir bien, nada de agua en el plato, y en invierno espacia los riegos.
Humedad y temperatura
Con esto no da guerra: se apaña bien con la humedad normal de un piso, sin montajes. Prefiere temperaturas suaves, entre 15 y 24 ºC, y agradece que la libres del frío intenso y de las corrientes en invierno. Y no la pegues a un radiador.
Sustrato, maceta y trasplante
Le va una tierra ligera y con buen drenaje (universal con un poco de perlita) y maceta con agujeros. Si prefieres no mezclar tú, en La Plantisserie preparamos sustratos personalizados para cada planta, también para la Pilea. Se trasplanta cada uno o dos años en primavera, subiendo una talla, y es el momento perfecto para separar los hijos que haya criado. Como es pequeña y decorativa, luce muchísimo en una maceta bonita.
Abonado
De primavera a verano, un abono orgánico bien diluido cada tres o cuatro semanas la mantiene sacando hojas nuevas y un montón de hijos. En otoño e invierno, a descansar.
Cómo propagar la Pilea paso a paso
Esta es su gran gracia. La Pilea saca dos tipos de hijos: unos que brotan de la tierra, alrededor de la madre, y otros que salen directamente del tallo. Los de la tierra son los más fáciles, y se hace así:
Espera a que el hijo tenga al menos 3-5 cm y varias hojitas.
Aparta un poco la tierra y localiza por dónde se une a las raíces de la madre.
Con un cuchillo limpio y afilado, córtalo por debajo procurando que se lleve algo de raíz propia.
Plántalo en su propia macetita con tierra húmeda… o déjalo unos días en un vaso de agua hasta que eche más raíces y luego pásalo a tierra.
Ponlo con luz brillante indirecta y la tierra algo húmeda mientras se agarra.
En pocas semanas tienes una Pilea nueva para quedártela o regalarla. Es tan generosa que rara vez tendrás una sola: acabarás con una pequeña familia.
Un consejo de la tienda
No corras a separar los hijos muy pequeños: cuanto más grandes y con más raíz propia los cortes, más fácil enraízan y menos sufren. Y usa siempre una hoja bien limpia, para no meterle hongos por la herida del corte.
Cuando algo va mal: guía rápida
Es facilísima, pero si algo falla suele ser una de estas cosas. Busca el síntoma y ve a la solución:
Síntoma
Causa probable
Qué hacer
Hojas rizadas o abarquilladas
Exceso de luz/sol directo o riego irregular
Luz brillante indirecta y riego regular; las hojas nuevas saldrán planas.
Se inclina hacia un lado
Busca la luz de la ventana
Gírala un poco cada semana para que crezca recta.
Hojas amarillas
Exceso de riego
Espacia los riegos y revisa el drenaje.
Manchas blancas o decoloradas
Quemaduras por sol directo
Aléjala del cristal a un punto con luz indirecta.
Hojas pequeñas y muy separadas; crece estirada
Falta de luz
Acércala a una ventana más luminosa.
Pierde las hojas de abajo
Envejecimiento natural
Normal: propaga los hijos para tener plantas jóvenes y tupidas.
Mi Pilea no saca hijos: ¿por qué?
Si tu Pilea está sana pero no saca retoños, casi siempre es por una de tres razones: le falta luz (sin luz sobrevive, pero no tiene energía para reproducirse), es todavía joven (necesita algo de tamaño y madurez antes de empezar) o le falta un empujón de nutrientes. La receta para que se llene de hijitos es sencilla: mucha luz brillante indirecta, riego regular y un abono suave en primavera y verano. Con eso, en plena temporada, empezará a rodearse de pequeñas Pileas.
¿La Pilea florece?
Sí, aunque no es lo que la hace famosa. Cuando está feliz y madura puede sacar unas florecillas muy pequeñas, blanquecinas o algo rosadas, sobre tallitos finos. Son más curiosas que vistosas: la Pilea se cultiva por sus hojas y por sus hijos, no por la flor. Si florece, tómalo como una buena señal de que la estás cuidando bien.
¿Es tóxica para mascotas?
No. La Pilea Peperomioides es pet friendly: no es tóxica para perros ni gatos, así que es una elección estupenda si tienes animales en casa. Encontrarás más opciones seguras en nuestra colección de plantas para gatos y perros.
Por qué engancha tanto
Es bonita, es fácil, es pet friendly y, sobre todo, es generosa: te regala hijos para multiplicar y compartir. Pocas plantas tienen una historia tan bonita ni se prestan tanto a ese gesto de dar un trocito de tu planta a quien quieres. Por eso es una de nuestras favoritas para quien empieza.
Preguntas frecuentes sobre la Pilea Peperomioides
¿Cada cuánto se riega una Pilea? Cada 7-10 días, cuando los 2-3 cm superiores del sustrato estén secos. Hojas caídas y blandas = sed; hojas amarillas = exceso de agua.
¿Cómo se propaga? Facilísimo: saca hijos del sustrato y del tallo; cuando tienen 3-5 cm se separan con algo de raíz y se plantan, o se enraízan en agua. Por eso es la planta de la amistad: se regala.
¿Por qué tiene las hojas rizadas? Suele ser luz o riego: exceso de luz/sol directo o riegos irregulares. Con luz brillante indirecta y riego regular, las hojas nuevas salen planas.
¿Cuánta luz necesita? Luz brillante indirecta, sin sol directo intenso. Gírala cada semana para que crezca recta.
¿Por qué se inclina hacia un lado? Busca la luz. Gira la maceta un poco cada semana y el tallo crecerá recto y simétrico.
¿Es tóxica para perros y gatos? No, es pet friendly: no tóxica para mascotas.
En resumen
Fácil, bonita, pet friendly y de las más divertidas de propagar: luz brillante indirecta, riego cuando la capa de arriba esté seca, un giro semanal y a disfrutar de sus hijos. Tienes la nuestra aquí: Pilea Peperomioides.
Pilea Peperomioides: cuidados y propagación (planta china del dinero)
Por el equipo de La Plantisserie · Taller de plantas en Barcelona · Actualizado: septiembre de 2026
Pocas plantas se ganan tan rápido a la gente como la Pilea Peperomioides. La conocerás por sus nombres —planta china del dinero, planta de las monedas o planta de la amistad— y por esas hojas redondas como monedas sobre peciolos finos. Es fácil, es pet friendly y tiene un superpoder: no para de sacar hijitos que puedes separar y regalar. Te contamos cómo cuidarla y, sobre todo, cómo propagarla paso a paso, que es lo más divertido de tenerla.
Qué es la Pilea Peperomioides
Es una planta de hojas redondas, carnosas y brillantes, cada una colgada de un peciolo largo que se une justo en el centro de la hoja (los botánicos lo llaman hoja peltada). Ese aire entre moneda y platillo volante le ha valido un montón de motes cariñosos: planta china del dinero, planta de las monedas, planta del misionero y hasta planta OVNI. Va formando una copita sobre un tallo central que, con los años, se convierte en un simpático tronquito.
Una historia bonita (y el porqué de "la amistad")
La Pilea viene de las montañas de Yunnan, al sur de China. Durante décadas casi no se conocía en Occidente, hasta que un misionero noruego la llevó a Escandinavia a mediados del siglo XX. Y a partir de ahí se extendió de una forma preciosa: no comprándola en tiendas, sino regalando los hijitos que cada planta iba sacando, de casa en casa. Por eso se la llama planta de la amistad. Cuando propagues la tuya y se la regales a alguien, estarás siguiendo esa misma cadena.
Luz
Quiere luz brillante indirecta: cerca de una ventana con buena luz, pero sin sol directo fuerte, que le quema y le decolora las hojas. Si la ves creciendo lenta, estirada y con hojas más pequeñas y separadas, es que le falta luz. Y un gesto que marca la diferencia: gírala un poco cada semana. Ahora verás por qué es tan importante.
Riego
Es fácil y, además, muy habladora. Riégala cada 7-10 días, cuando los 2-3 cm de arriba de la tierra estén secos. La propia planta te avisa: si ves las hojas caídas y blandas, tiene sed (y se recupera en unas horas tras regar); si amarillean, casi siempre es que te estás pasando con el agua. Deja escurrir bien, nada de agua en el plato, y en invierno espacia los riegos.
Humedad y temperatura
Con esto no da guerra: se apaña bien con la humedad normal de un piso, sin montajes. Prefiere temperaturas suaves, entre 15 y 24 ºC, y agradece que la libres del frío intenso y de las corrientes en invierno. Y no la pegues a un radiador.
Sustrato, maceta y trasplante
Le va una tierra ligera y con buen drenaje (universal con un poco de perlita) y maceta con agujeros. Si prefieres no mezclar tú, en La Plantisserie preparamos sustratos personalizados para cada planta, también para la Pilea. Se trasplanta cada uno o dos años en primavera, subiendo una talla, y es el momento perfecto para separar los hijos que haya criado. Como es pequeña y decorativa, luce muchísimo en una maceta bonita.
Abonado
De primavera a verano, un abono orgánico bien diluido cada tres o cuatro semanas la mantiene sacando hojas nuevas y un montón de hijos. En otoño e invierno, a descansar.
Cómo propagar la Pilea paso a paso
Esta es su gran gracia. La Pilea saca dos tipos de hijos: unos que brotan de la tierra, alrededor de la madre, y otros que salen directamente del tallo. Los de la tierra son los más fáciles, y se hace así:
En pocas semanas tienes una Pilea nueva para quedártela o regalarla. Es tan generosa que rara vez tendrás una sola: acabarás con una pequeña familia.
Un consejo de la tienda
No corras a separar los hijos muy pequeños: cuanto más grandes y con más raíz propia los cortes, más fácil enraízan y menos sufren. Y usa siempre una hoja bien limpia, para no meterle hongos por la herida del corte.
Cuando algo va mal: guía rápida
Es facilísima, pero si algo falla suele ser una de estas cosas. Busca el síntoma y ve a la solución:
Mi Pilea no saca hijos: ¿por qué?
Si tu Pilea está sana pero no saca retoños, casi siempre es por una de tres razones: le falta luz (sin luz sobrevive, pero no tiene energía para reproducirse), es todavía joven (necesita algo de tamaño y madurez antes de empezar) o le falta un empujón de nutrientes. La receta para que se llene de hijitos es sencilla: mucha luz brillante indirecta, riego regular y un abono suave en primavera y verano. Con eso, en plena temporada, empezará a rodearse de pequeñas Pileas.
¿La Pilea florece?
Sí, aunque no es lo que la hace famosa. Cuando está feliz y madura puede sacar unas florecillas muy pequeñas, blanquecinas o algo rosadas, sobre tallitos finos. Son más curiosas que vistosas: la Pilea se cultiva por sus hojas y por sus hijos, no por la flor. Si florece, tómalo como una buena señal de que la estás cuidando bien.
¿Es tóxica para mascotas?
No. La Pilea Peperomioides es pet friendly: no es tóxica para perros ni gatos, así que es una elección estupenda si tienes animales en casa. Encontrarás más opciones seguras en nuestra colección de plantas para gatos y perros.
Por qué engancha tanto
Es bonita, es fácil, es pet friendly y, sobre todo, es generosa: te regala hijos para multiplicar y compartir. Pocas plantas tienen una historia tan bonita ni se prestan tanto a ese gesto de dar un trocito de tu planta a quien quieres. Por eso es una de nuestras favoritas para quien empieza.
Preguntas frecuentes sobre la Pilea Peperomioides
¿Cada cuánto se riega una Pilea?
Cada 7-10 días, cuando los 2-3 cm superiores del sustrato estén secos. Hojas caídas y blandas = sed; hojas amarillas = exceso de agua.
¿Cómo se propaga?
Facilísimo: saca hijos del sustrato y del tallo; cuando tienen 3-5 cm se separan con algo de raíz y se plantan, o se enraízan en agua. Por eso es la planta de la amistad: se regala.
¿Por qué tiene las hojas rizadas?
Suele ser luz o riego: exceso de luz/sol directo o riegos irregulares. Con luz brillante indirecta y riego regular, las hojas nuevas salen planas.
¿Cuánta luz necesita?
Luz brillante indirecta, sin sol directo intenso. Gírala cada semana para que crezca recta.
¿Por qué se inclina hacia un lado?
Busca la luz. Gira la maceta un poco cada semana y el tallo crecerá recto y simétrico.
¿Es tóxica para perros y gatos?
No, es pet friendly: no tóxica para mascotas.
En resumen
Fácil, bonita, pet friendly y de las más divertidas de propagar: luz brillante indirecta, riego cuando la capa de arriba esté seca, un giro semanal y a disfrutar de sus hijos. Tienes la nuestra aquí: Pilea Peperomioides.
Si estás empezando, échale un ojo a nuestras plantas para principiantes y a las guías de cuidado en eBook.